11 abr. 2012

Clavelito Tilcareño

Hace apenas una semana que volví. Despertarme a la mañana con el sol pegando en la cara para luego asomarme a la ventana y ver la hermosa quebrada de Humahuaca ya es solo una sensación de esas que quedan para siempre en la memoria.
¿Dónde nos vamos de vacaciones? nos preguntabamos con Vicky alla por junio de 2011. "Al norte" fue la respuesta que mas aceptación tuvo (y la de más bajo costo)
Pensamos en hacer la de mochilero, recorriendo pueblos de Salta y Jujuy, pero desistimos rápidamente por la necesidad de descanso que ambos teníamos y las pocas ganas de andar cargando, armando y desarmando bolsos cada dos dias.
Los dos conocíamos y coincidimos en que Tilcara sería el lugar elegido para vacacionar y por suerte no pifiamos.
Nos llego el rumor de que había un hostel distinto, que tenia algo que los demás no tenían y para allá fuimos.
El lugar en cuestión se llama "La Albahaca" y esta a pocas cuadras de la plaza del pueblo. Ya desde el primer contacto telefónico supimos que ese era EL lugar para pasar los 12 días que teníamos por delante y así fue hasta el cálido saludo de despedida con Pablo, el Vege y el gran Dany, el Brian Jonhson tilcareño.


Como dije, fueron 12 dias los que estuvimos en Tilcara, caminamos mucho por sus calles, bebimos mucho en sus bares, escuchamos mucho folclore en sus peñas y disfrutamos mucho de sus paisajes.
Además de La Albahaca; el Mercado Municipal, Lapeña de Carlitos, la feria alrededor de la Plaza, el almacén de la Naty y el puestito de tortillas rellenas frente a la Oficina de Turismo fueron paradas obligadas y casi diarias de nuestras vacaciones.
Paseamos un poco tambien. fuimos a Humahuaca, a Purmamarca, de "shopping" a La Quiaca (donde probamos uno de los mejores, sino el mejor, menú de mediodía del NOA) y Villazon. También estuvimos en Juella, un pueblo a 2 kms de Tilcara, donde fuimos al Festival del Durazno, la Humita y el Folclore, donde abundaba el vino Toro y las empanadas de carne a dos pesitos y la gente era feliz bailando y escuchando música con su familia y amigos.
Hicimos unos amigos rosarinos, Juampi y Yanina, a los que prometimos visitar pronto. Jugamos mucho al UNO (ya un clásico de las vacaciones) y a los bichitos y la paloma en el Ipod.
Muchas cosas hicimos y vivimos, pero lo que más nos gustó fue nuestra estadía en el hostel y la buenísima onda de quienes allí trabajan.

Quizás suene como una publicidad, pero de verdad, si van a Tilcara, no dejen de hospedarse en La Albahaca, no se van a arrepentir.




Publicar un comentario